Es incomparable



Texto original de Maria Miller para 007b.com. Adaptado con autorización explícita del autor.

Fuentes y otras referencias (en inglés):

Muchos creen que la “fórmula” es prácticamente lo mismo que la leche materna, pero eso está muy lejos de ser verdad.

Los bebés alimentados con fórmula son más enfermizos y tienen mayor probabilidad de morir durante la infancia o niñez. En comparación con un bebé que ha recibido leche materna exclusivamente, uno alimentando con fórmula tiene el doble de riesgo de muerte infantil y cuatro veces más riesgo de sufrir el Síndrome de Muerte Infantil Súbita (SMIS).

De acuerdo a un estudio en el que se analizaron los patrones de hospitalización en una población homogénea norteamericana de clase media, los infantes alimentados con leche artificial tienen 14 veces más probabilidades ser hospitalizados que aquellos alimentados con leche materna. Otro detallado estudio estadístico muestra que alimentando exclusivamente con leche materna, 9.000 vidas se podrían salvar cada año en Estados Unidos.

Como sociedad debemos asumir que la alimentación con leche materna es la norma y entender que la fórmula es una alternativa artificial e inferior. La fórmula es estática, frecuentemente mal tolerada, y no contiene glóbulos blancos y anticuerpos para combatir enfermedades como lo hace la leche materna. Además, la leche materna es especie-específica para humanos y cambia de acuerdo a las necesidades del infante.

Por ejemplo, si el bebé nace prematuro los pechos producen una leche de composición diferente. De hecho, en el caso de los bebés prematuros la leche materna puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte. Por otra parte, la primera leche del recién nacido, llamada calostro, es en muchas formas diferente a la leche madura. Ésta contiene más anticuerpos y actúa como laxante para limpiar los intestinos del recién nacido y eliminar los desechos acumulados durante su vida en el útero.

Adicionalmente, una investigación publicada en 2010 encontró diferencias en la leche materna para niños hombres respecto de la leche para niñas mujeres. La leche producida para niños tiene mayor contenido graso y proteico. ¡La ciencia simplemente no puede duplicar esta maravillosa sustancia!

Proteinas

La proteína en la leche maternal es mayormente suero, el cual es más fácil de digerir que la caseína (principal proteína en la leche de vaca, utilizada para hacer fórmula). Además, la proteína en la leche materna tiene una mayor cantidad de taurina, amino ácido importante para el desarrollo del cerebro y de los ojos.

Grasas

Las grasas en la leche maternal son prácticamente auto-digestivas gracias a que la leche materna también contiene la enzima lipasa, la cual descompone la grasa. La grasa es la principal fuente de calorías para los bebés – ¡y ellos necesitan muchas calorías para crecer! La grasa de la leche humana también tiene grandes cantidades de ácidos grasos omega-3, los que son importantes para el desarrollo del cerebro (partiendo de la base que la madre consume esas buenas grasa omega-3 en su dieta normal).

Vitaminas y Minerales

Las vitaminas y los minerales en la leche maternal son biodisponibles, lo que significa que se absorben bien. La leche materna contiene sustancias que potencian la absorción de minerales y vitaminas.

DNA

Se ha demostrado que la leche maternal afecta la expresión genética del infante. La leche materna y la fórmula tienen distinto efecto en al menos 146 genes, donde la mayoría de los genes potenciados por la leche materna promueven un rápido desarrollo del intestino y del sistema inmunológico. Por ejemplo, algunos genes positivamente afectados por la leche materna protegen contra el Síndrome de Intestino Permeable.

Potenciadores Inmunológicos

En cada alimentación la madre traspasa millones de glóbulos blancos a su bebé, para así ayudarlo a combatir todo tipo de enfermedades. ¡No encontrarás este tipo de células vivas en la fórmula! Además, cuando la madre se expone a un germen, ella crea anticuerpos que son transmitidos al bebé por medio de su leche. La leche materna también contiene factores que previenen la adherencia de microbios y una larga lista de otros factores antivirales, antibacterianos y antiparásitos.

“Aún más sorprendente es que si un bebé contrae una enfermedad a la cual la madre no ha estado previamente expuesta, él transferirá este organismo a través de la saliva al pecho, donde se producen los anticuerpos que luego son enviados de vuelta al bebé por medio de la leche. Las madres que dejan de amamantar al bebé durante el primer año, o incluso durante el segundo y tercero, frecuentemente notan que sus niños se enferman más que antes o que lo hacen por primera vez.” – Lisa Marasco and Jan Barger en Examining the Evidence for Cue feeding of Breastfed Infants.

Hormonas y Enzimas

La leche materna tiene una gran cantidad de enzimas digestivas y hormonas. Todas estas contribuyen al bienestar del bebé, así como cada año, los científicos encuentran más sustancias de valor en la leche materna. La ciencia está recién empezando a entender todo aquello que la leche materna ofrece al crecimiento y al desarrollo del bebé.

→ La leche materna hace bebés saludables